Antes de la Primera Sesión. Los Miedos

Me han recomendado a esta psicoanalista. Sino fuera porque este amigo me ha dicho que merece la pena, en realidad no iría. No tengo ni idea de cómo será. Qué edad tendrá, dónde estará su consulta o si ni siquiera me sentiré a gusto teniendo que contarle mis cosas de ahora en adelante.
Es un poco embarazoso tener que ser un principiante en todo en esta vida. ¿Cómo se supone que me tengo que sentir como paciente?. ¡Pero si en realidad yo no tengo ningún problema!. ¡Qué vergüenza!. Un tío hecho y derecho teniendo que ir a contarle estas cosas personales a una psicóloga, sí, psicóloga con "a", es decir encima una mujer. Tiene mandanga la cosa. En realidad iba a ir a un psicólogo, pero mi amigo dice que el hombre se ha marchado de Cambridge, así que la segunda en la lista es esta mujer.
Luego está lo del dinero. No tengo ni idea de cuánto me va a cobrar. ¿Qué le voy a decir a mi mujer?. Bueno, en realidad ella se gasta su pasta en el gimnasio y en ropitas. Yo también tengo derecho. Mejor no pensar en lo del dinero.
¿Qué ropa me pongo?. Porque ella lo analizará todo. ¿Cómo me siento?. ¿Me obligará a sentarme en un diván o algo parecido?. ¿Tengo que ser muy dramático al contar mi biografía?. Porque en realidad querrá saber cuáles son mis traumas. ¿Cuáles son mis traumas?. ¿Llegaré a tiempo?, porque a los psicoanalistas no les gusta que sus pacientes lleguen tarde. Ya, pero a nadie le gusta tener que esperar.
Sólo de pensar en todo esto me está poniendo enfermo. Creo que ahora empiezo a sentirme como un paciente.

